amo el grueso de tus labios,
lo liviano de tus ideas,
la enerbadura que tus manos deja en mi piel
y amo también la intensidad de tus ojos
ojos tan tuyos
ojos color tierra
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y amo también la intensidad de tus ojos
ojos tan tuyos
ojos color tierra
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LA Light from Colin Rich on Vimeo.
transcribo mis interjecciones personales. hacerlas públicas me recuerda el bello púdico que recubro con cuanta cosa. Mis espacios públicos que resultan tan privados a la hora de pensarlos….
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es como para ponerse triste,
no es culpa de la lluvia.
Es culpa de estos monólogos, quiero mirarte
poner mi mano sobre tu corazón muy temprano cuando aún este obscuro.
No me dejaran,
no podré y estaré enfadada conmigo
voy a pasar mi vida de este modo
con el corazón en pánico
con las manos temblando
llamando a dos
dos que no siempre son uno
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Ayer, salí del laboratorio y vine a casa corriendo, quería ir al super. El mercat de la Barceloneta aún estaba abierto y aproveché para comprar varias cosas pensando en el viaje que haría hoy. Antes de entrar al mercat de re-ojo vi una cara familiar, era Bolaño con esos enormes anteojos.
Luego de dar varias vueltas en el mercat, de quedarme leyendo las especificaciones de varios productos y hacer una fila larga, salí del super con la esperanza de que la librería aun estuviese ahí. Entré y el olor lo reconocí de inmediato, (libros) una señora catalana (la librera) me miraba mientras dejaba las bolsas en el piso y pasaba mis manos por aquel libro. Con la promesa de disminuir el consumo de alimentos durante la semana; “los sinsabores del verdadero policía” terminó en una de las bolsas del super.
Hoy, Barcelona amaneció bajo nubes espesas y una lluvia que no a parado ni para dar un respiro. Con el viaje a Montserrat cancelado y este clima que insita al encierro, me quedo en casa con la idea hasta cierto punto absurda de que mi encuentro de ayer con el libro de Bolaño nada tiene de azaroso.
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A veces los sucesos te empujan a estos otros extremos que no creías reales. Y ahora que se trata de reconocer que estas en este extremo te da un poco de cobardía. Y el jamás es completamente irónico con uno.
Yo jamás pensé besar de este modo, amar de este otro, jamás creí posible entender las cosas de este modo, jamás imagine tal sensación, jamás me supuse en tanta soledad (hermosa soledad), jamás pensé que podría pensar de este modo, el jamás como tiempo presente del hubiera.
Afuera, las gaviotas arman una revuelta, una conjunción de ruidos que jamás creí escuchar de tal modo. Yo, desde este extremo tan real al que me han llevado mis sucesos.
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